Jonas Edward Salk nació en la ciudad de Nueva York el 28 de octubre de 1914. Fue médico y virólogo, reconocido principalmente por su labor como investigador y por haber descubierto la vacuna contra la poliomielitis. 

Jonas Salk provenía de una familia de inmigrantes judíos rusos y, si bien sus padres no poseían una educación formal, estaban decididos a ver triunfar a sus hijos. Tenía dos hermanos menores, Herman y Lee. 

Cuando tenía doce años de edad, ingresó en la Escuela Secundaria Townsend Harris, una escuela pública para estudiantes dotados intelectualmente, cuyo nombre corresponde al del fundador del City College of Nueva York, que fue considerada «una plataforma de lanzamiento para los hijos talentosos de padres inmigrantes que no tenían el dinero o la herencia familiar para enviarlos a una escuela privada de prestigio». 

En la escuela fue conocido como un perfeccionista, que leía todo lo que caía en sus manos, según lo dijera uno de sus compañeros de clase. Los estudiantes tenían que estudiar un programa de cuatro años en solo tres, en una institución conocida por ser competitiva, una escuela muy competitiva, motivo por el cual la mayoría de los alumnos la abandonaba.

Salk, al superar todas las exigencias en los estudios, se matriculó en el City College de Nueva York, donde obtuvo una licenciatura en Ciencias Químicas en 1934, y posteriormente se matriculó en la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York. 

La matrícula era comparativamente baja y no discriminaba a los judíos, mientras que la mayoría de las facultades de medicina de la zona tenían cuotas rígidas. Por ejemplo, Yale aceptó a 76 solicitantes en 1935, de un total de 501. Aunque 200 de los solicitantes eran judíos, solo cinco fueron admitidos. 

Durante sus años en la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York, Salk se destacó no solo por su habilidad académica, sino también porque decidió realizar investigaciones médicas trabajando como técnico de laboratorio durante el curso académico y como monitor de campamento de verano. Su deseo era ayudar a la humanidad en general más que a pacientes individuales, siendo el trabajo de laboratorio, en particular, lo que le dio un nuevo rumbo a su vida. 

 El día después de graduarse en la facultad de medicina, en 1939, Salk se casó con Donna Lindsay, candidata a una maestría en la Facultad de Trabajo Social de Nueva York. 

Tuvieron tres hijos: Peter, quien también se graduó como médico y fue profesor a tiempo parcial de enfermedades infecciosas en la Universidad de Pittsburgh; Darrell, quien también trabajó con vacunas y genética en la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington; y Jonathan Salk, psiquiatra de adultos y niños y profesor clínico asistente en la Facultad de Medicina David Geffen de la UCLA. 

Una vez obtenido su título de médico, Salk comenzó su residencia en el prestigioso Hospital Mount Sinai de Nueva York, donde trabajó en el laboratorio de Thomas Francis, para luego trabajar en la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Michigan con Francis, en un proyecto comisionado por el ejército para desarrollar una vacuna contra la influenza. 

Salk y Francis, finalmente, perfeccionaron una vacuna que pronto se usó ampliamente en las bases del ejército, donde Salk descubrió y aisló una de las cepas de influenza que se incluyeron en la vacuna. 

En 1947, Salk aceptó un nombramiento en la Escuela de Medicina de la Universidad de Pittsburg y, al año siguiente, emprendió un proyecto creado por la Fundación Nacional para la Parálisis Infantil para determinar el número de tipos diferentes de virus de la poliomielitis. 

Salk vislumbró una oportunidad para extender este proyecto hasta llegar a desarrollar una vacuna contra dicha enfermedad, trabajo al que se entregó durante los siguientes siete años. El comité seleccionado para probar la vacuna de Salk fue el programa más elaborado de su tipo en la historia, con 29.000 médicos y agentes de la salud pública, 64.000 académicos y 20.000 voluntarios. Más de 1.800.000 niños en edad escolar formaron parte del comité de prueba. 

Después de pruebas exitosas en animales de laboratorio, el 2 de julio de 1952, con la ayuda del personal del Hogar D.T. Watson para Niños Tullidos, actualmente Centro Educativo del Instituto Watson, en Sewickley, Pensilvania, Salk inyectó a 43 niños su vacuna de virus muerto. 

Unas semanas más tarde, Salk inyectó a niños de la Escuela Estatal de Polk para Retrasados y Débiles Mentales. Vacunó a sus propios hijos en 1953 y, en 1954, probó la vacuna en alrededor de un millón de niños, conocidos como los pioneros de la polio. 

El proyecto se hizo más amplio e involucró a 100 millones de contribuyentes de March of Dimes y 7 millones de voluntarios. La fundación se permitió endeudarse para financiar la investigación final necesaria para desarrollar la vacuna de Salk. Salk trabajó incesantemente durante dos años y medio. 

La vacuna contra la poliomielitis inactivada de Jonas Salk, quien se negó a patentarla, fue anunciada como segura el 12 de abril de 1955, comenzando a emplearse ese mismo año y estando incluida en la Lista de medicamentos esenciales de la Organización Mundial de la Salud. 

Para comprender la importancia que tiene la labor desarrollada por Salk y sus colaboradores en el descubrimiento de la vacuna antipoliomielítica, se debe conocer que, hasta 1955, cuando se presentó la vacuna Salk, la poliomielitis se consideraba el problema de salud pública más peligroso en los Estados Unidos de posguerra. 

El desarrollo epidémico de esta enfermedad resultaba cada vez más devastador; la epidemia de 1952 fue el peor brote de la historia de la nación. De los casi 58.000 casos reportados ese año, 3.145 personas fallecieron y 21.269 quedaron afectados por parálisis, siendo niños la mayor parte de las víctimas. 

Según el historiador William O'Neill, la reacción pública fue similar a la de una plaga. Los ciudadanos de las áreas urbanas pasaban aterrorizados cada verano, la época del año en que regresaba este espantoso visitante. 

Como resultado, los científicos se embarcaron en una carrera frenética para encontrar un tratamiento o una forma de prevenirla. El presidente de los Estados Unidos, Franklin Delano Roosevelt, fue la víctima más reconocida del mundo de esta enfermedad y fundó la organización que patrocinó el desarrollo de una vacuna, la asociación privada denominada Fundación Nacional para la Parálisis Infantil, que actualmente se denomina March of Dimes. 

Cuando se hizo pública la noticia del éxito de la vacuna, Jonas Salk fue aclamado como un «hacedor de milagros» y ese día se convirtió casi en una fiesta nacional. Había llevado a cabo su tarea únicamente para desarrollar una vacuna segura y efectiva lo más rápido posible, sin interesarse en su beneficio personal, pues decidió no patentarla para maximizar su distribución global. Cuando le preguntaron en una entrevista televisiva quién poseía la patente de la vacuna, Salk respondió: «No hay patente. ¿Se puede patentar el sol?». 

Importancia de la vacuna Salk

La vacuna llamada Salk fue una de las primeras vacunas eficaces para la inmunización contra un virus. Fue fundamental en la campaña mundial de erradicación de la poliomielitis, que era, por ese entonces, una de las enfermedades más letales, sobre todo en los niños. 

La vacuna Salk se basa en el principio del virus muerto. Esto significa que se inyecta una forma inactivada del virus de la polio al paciente, lo que posibilita que el cuerpo humano desarrolle inmunidad contra éste, sin caer gravemente enfermo. Una vez inmunizado contra esa forma del virus, el cuerpo queda también inmunizado contra la forma más virulenta del propio virus. 

En 1961, Albert Sabin desarrolló una vacuna que puede ser administrada por vía enteral, que sustituyó a la de Salk y en la que se utilizaron virus debilitados.

En 1963, Salk fundó el Instituto Salk de Estudios Biológicos en La Jolla, California, que hoy es un centro de investigación médica y científica. Salk continuó realizando investigaciones y publicando libros en sus últimos años, centrándose en la búsqueda de una vacuna contra el VIH, e hizo una vigorosa campaña a favor de la vacunación obligatoria durante el resto de su vida, calificando la vacunación universal de los niños contra diversas enfermedades como un «compromiso moral». Los documentos personales de Salk se encuentran hoy almacenados en la Biblioteca Geisel de la Universidad de California, en San Diego. 

Trabajo sobre vacuna contra el SIDA

A partir de mediados de la década de 1980, Salk se dedicó a investigar para desarrollar una vacuna contra el SIDA, y cofundó The Immune Response Corporation (IRC) con Kevin Kimberlin. Además, patentó Remune, una terapia inmunológica, pero no pudo conseguir un seguro de responsabilidad para el producto. El proyecto se interrumpió en 2007, doce años después de la muerte de Salk.

Jonas Salk murió de insuficiencia cardíaca a la edad de 80 años, el 23 de junio de 1995, en La Jolla y fue enterrado en el El Camino Memorial Park, de San Diego. 

Publicaciones seleccionadas

  • Man Unfolding (1972)
  • Survival of the Wisest (1973)
  • World Population and Human Values: A New Reality (1981)
  • Anatomy of Reality: Merging of Intuition and Reason (1983)